martes 25 de marzo de 2008

Descubren ruinas en Sacsayhuamán descritas por el Inca Garcilaso de la Vega



El equipo de arqueólogos del Insitituto Nacional de Cultura de la Región Cusco (INC-Cusco), acaba de realizar un importante hallazgo: las ruinas de un templo inca y una compleja red hidráulica en las cercanías de la fortaleza de Sacsayhuamán. Ambas estructuras habrían sido descritas por el Inca Gracilazo de la Vega en sus Comentarios Reales de los Incas.

Según explica el director del Parque Arqueológico de Sacsayhuamán, Washington Camacho, las estructuras descubiertas probablemente pertenecieron a lugares sagrados o huacas y fueron construidas antes de la llegada de los españoles a América.

El templo inca está ubicado en la zona de Cochapata, que en castellano significa “lugar donde se ubica una cocha o laguna”, a unos 170 metros del complejo arqueológico de Qenco y a mil 500 metros de las murallas de la Fortaleza de Sacsayhuamán.

Su construcción

Según el diario La República, la edificación tiene un área de 250 metros cuadrados, aproximadamente el 15 por ciento de la totalidad del conjunto arqueológico que mide más de 4 mil metros cuadrados. Lo más saltante de esta estructura es la forma escalonada en que están ubicados los muros laterales de su recinto principal o ceremonial, formando una chacana, el símbolo más importante de la cosmogonía inca o andina.

En el interior del edificio existen 11 recintos de diferentes tamaños, algunos de ellos forman parte de la estructura de forma de chacana. Los investigadores, como el arqueólogo residente de la obra, Oscar Rodríguez, presumen que en este lugar se colocaban momias o ídolos de deidades de diferentes jerarquías.

El templo, hecho de piedra y adobe, se hallaba sepultado por toneladas de tierra. Lamentablemente, parte de la estructura se encuentra destruida debido a las explosiones de dinamita que ocurrieron en la zona porque el lugar fue utilizado como cantera.

Los especialistas estiman que el muro del templo habría medido cinco metros de alto, una base de piedra y sobre ella una pared de adobe. En la actualidad, las excavaciones aún no han llegado a la base, falta excavar al menos un metro.

Camino Inca

Por otro lado, la agencia de noticias Andina, informó el descubrimiento dentro del nuevo templo Inca de un antiguo camino que conectaba a todas las huacas o sitios arqueológicos de la zona con la fortaleza. Esta calzada se ubica a 50 metros del templo hallado en Cochapata.

Según Washington Camacho, la vía fue un camino ceremonial que en el período inca se utilizó para las diferentes peregrinaciones que se realizaban hacia las aguas de la laguna Cochapata.

Otra teoría, esgrime Rodríguez Limache, quien presume que se trataría de una vía de carácter secundario del Capaq Ñan –camino principal que conectaba las diferentes regiones del imperio inca.

Los investigadores han descubierto 200 metros lineales del referido camino y es bastante amplio (seis metros de ancho) y su piso se encuentra bien conservado.

Las referencias del Inca Garcilaso de la Vega

Estos hallazgos han confirmado los relatos históricos que daban cuenta de la existencia de unos monumentos históricos de estas características. Según fuentes arqueológicas e históricas, las edificaciones halladas fueron destruidas por los españoles con el fin de usar sus piedras para la edificación de la catedral y otras construcciones coloniales en la ciudad del Cusco.

Los datos sostienen que el conquistador Francisco Pizarro luego de devastar los edificios del lugar mandó ocultar lo que quedaba con gran cantidad de tierra, para que no volviera a ser habitado y utilizado por los pobladores.

“Lo más saltante de estos descubrimientos arqueológicos es que parte de ellos, se presume, son los que describió el Inca Garcilaso de la Vega en su libro Comentarios Reales de los Incas”, indicó a la agencia Andina el arqueólogo residente de la obra, Sabino Quispe.

Recordó que en el libro “se hace una descripción de cómo fue la llamada fortaleza de Sacsayhuamán, puesto que él (Garcilaso de la Vega) la vio con sus propios ojos durante los primeros años de la conquista española”.

Por las evidencias halladas en 2007, se ha desenterrado posiblemente el jardín que describe el inca escritor en su obra, donde refiere que se ponían esculturas de animales de tamaño natural hechos de oro y plata, lo cual se sustenta en que es el único espacio de la zona de Muyucmarka que presenta un tratamiento con connotaciones agrícolas.

Asimismo, en años pasados se hallaron varios recintos articulados por accesos angostos, una especie de laberintos con caminos muy delgados.

El especialista dijo que ellos serían los que el Inca Garcilaso de la Vega describe en su obra cuando relata que en Muyucmarka existía una especie de laberinto al cual sólo se podía acceder amarrado a una soga para no extraviarse.

Asimismo, el cronista Pedro Sánchez de la Hoz, quien llegó a Cusco con Francisco Pizarro, describe que en el lugar existió un torreón muy alto y que había una infinidad de recintos que en un solo día no se podían visitar.